En esta publicación encontrarás información sobre la importancia que tiene el establecer reuniones familiares periódicas para mejorar la convivencia familiar a partir de la buena comunicación.

Las reuniones familiares son espacios que se regala la familia para tratar temas relacionados con la cotidianidad que lejos de confrontar problemas busca solucionarlos con la participación de todos y cada uno de sus miembros.

Si aún en tu familia no han celebrado ninguna de estas reuniones, aquí encontrarás algunos consejos de cómo iniciarla, qué temas abordar, la periodicidad, el tiempo de duración de cada una y sobre todo, se hace énfasis en cómo lograr que estas reuniones tengan siempre un saldo positivo y no representen un espacio para reclamos y regaños.

Invitamos desde esta publicación a brindar un espacio para los niños y niñas de la familia a participar en igualdad de condiciones con los adultos y a emitir sus sugerencias y opiniones sin que las mismas sean juzgadas ni obviadas a priori. Los reuniones familiares son excelente opción para que los niños sientan que sus opiniones son valiosas y el derecho que tienen a ser escuchados. Algunos de sus sentimientos como “pasas mucho tiempo trabajando” pueden florecer en estas reuniones y darle la oportunidad a los adultos que conocer los sentimientos que sus hijos de manera habitual no comparten.

Dedicamos un apartado de esta publicación a los puntos que deben mencionarse en reuniones familiares cuando finalizan las vacaciones escolares, ya que los hábitos toman un nuevo rumbo y es necesario que todos los miembros de la familia asuman nuevos compromisos.

Te invitamos a profundizar en este tema, a que te entusiasmes y practiques las reuniones familiares en beneficio de la convivencia en tu hogar.